06 febrero 2015

Una imagen más que mil palabras....

Es lo más inteligente que he visto en años.





Y aún con todo lo trágico que es, no alcanza para explicar la multidimensional devastación argentina...

Si sirve para explicar en el exterior, cuando estoy apurado, al menos una parte....


06 enero 2015

Diez años en Australia - Quinta Parte



Es común pensar que cuando se cambia de país uno debe enfrentar muchos cambios externos. Sin embargo los cambios externos son casi irrelevantes en comparación a los muchos cambios internos que se presentan. La persona al final del proceso de emigración puede lucir parecida a la que lo inició, pero ciertamente no es la misma. Obviamente no todas las experiencias son similares. Las conclusiones dependerán de las características personales del emigrante y del tipo de emigración de la que se trate.  

A continuación listo algunos de los cambios más remarcables que yo he experimentado, en donde la migración cambió no sólo geografía sino también cultura, lenguaje, etnia, relaciones y parámetros profesionales. Y también fue una migración “fácil”, de menos a más en relación a condiciones, de un país torpe y necio a otro que intenta ser uno de los mejores del planeta.


Aventura
Comenzar de cero, en condiciones completamente nuevas y desconocidas, sabiendo que no hay una red de seguridad que nos proteja, y que el futuro depende más que nunca de una serie interminable de decisiones vitales, nos coloca en un estado especial, con fuego en los ojos, los sentidos super sensibles, la intuición muy afilada y los niveles de adrenalina altísimos. Al mismo tiempo, a pesar de los temores que surgen cuando enfrentamos grandes riesgos e inciertos futuros, disfrutamos como nunca cada segundo del recorrido.    

Múltiples vidas
El tiempo se desdobla, deja de ser lineal. Nosotros nos desdoblamos tal vez. Mirando hacia atrás, internamente, se pueden sentir las diferentes vidas vividas. Vidas que se sienten completas en sí mismas.

Expansión del ser
Uno es ni más ni menos que resultado de nuestras propias respuestas a nuestro ambiente y a nuestras circunstancias. Al insertar en la mezcla más ambientes y más circunstancias, nuestro ser se expande. Nuevos desafíos nos hacen descubrir habilidades que no sabíamos que estaban ahí, nuevas dificultades hacen surgir facetas de nuestra personalidad totalmente desconocidas.

Confianza
Probarnos y salir exitosos en nuevo terrenos contribuye a valorar más y a confiar más en nuestras destrezas. Es el mismo principio por el que me fuerzo a cambiar de trabajo cada 2 o 3 años. Necesito continuar confiando mi propia competitividad y mitigar el riesgo de obsolescencia y achanchamiento, y para eso nada mejor que forzarse a salir adelante sin ninguna ayuda en un nuevo ambiente. Probarse y salir adelante en un nuevo país tiene ese gran beneficio.

Amor a la velocidad y a los cambios
En estas experiencias hay que construir vidas, carreras y relaciones en muy pocos años. Muchos cambios de casas en muy poco tiempo. Nuevas escuelas, nuevos deportes, nuevos trabajos, nuevos amigos. La velocidad y el ritmo son frenéticos. Y se disfrutan al punto de querer forzar más cambios cuando dejan de ser necesarios. En contraste, cuando miramos el entorno de nuestra vida pasada, parece que todos se han congelado, haciendo exactamente las mismas cosas por años.

Libertad
El principal obstáculo a la hora de decidir emigrar es la cadena que nos ata, por diferentes circunstancias, al lugar en donde vivimos. Romper esa cadena es muy difícil, a veces imposible. Quién ha migrado exitosamente, ha roto para siempre esa atadura, y la sensación de libertad, de poder ir a donde se quiera sin ninguna restricción mental es extraordinaria. Se obtiene una visión del mundo mucho más abierta, balanceada e igualitaria.
Adicionalmente si se vive en un lugar caracterizado por la mediocridad, y se es rehén de los valores, idiotez e ignorancia de sociedades y gobiernos que son mejor perder que encontrar, uno tiene la grandiosa oportunidad de elegir no ser rehén y moverse con otra sociedad que al momento está haciéndolo mucho mejor, y no sentirse atado con nadie.

Perspectiva
La migración es una experiencia muy fuerte, y las experiencias fuertes nos arman con sabiduría y con la capacidad de tener una mirada alternativa a todos los aspectos de la vida. Adicionalmente una migración nos brinda la oportunidad de estar expuestos a al menos dos conjuntos distintos de estándares y de verdades, con lo cual uno se ve forzado a colocarse por encima del plano donde esas cosas están definidas y hacerse de un criterio superador de todas las verdades parciales.

Desconexión con el origen
Todo esto nos convierte en algo más, mucho más evolucionado de lo que hubiéramos sido si no nos hubiéramos movido y expandido. La contracara de este proceso es la desconexión con quienes no se han movido con nosotros. Las velocidades, comprensiones, perspectivas, ambiciones  y visiones se han distanciado inexorablemente.  Es dificultoso conectar con quienes ya viven en un universo paralelo.  

Hambre por más
La experiencia de migración es demasiado movilizadora  para conformarse con sólo una. El deseo que se cultiva es de continuar haciéndolo indefinidamente…



30 diciembre 2014

Diez años en Australia - Cuarta Parte

Y ésta fue la evolución familiar año por año:













Y acá unas de yapa....









Y éste es nuestro país:




Y ésta es nuestra ciudad: