20 mayo 2013

El gordo lo dió vuelta

El gordo tiene sus cosas, pero lo que hizo esta vez lo eleva casi a la categoría de prócer.

Sólo, y desde una posición de fragilidad, dió vuelta la historia.

Salvó Argentina de un futuro mucho más nauseabundo que su presente.

Quizás, entre tanta confusión, no se entienda la magnitud de los eventos.

El modelo K, que en definitiva es sólo un modelo de poder perpetuo, se causó a si mismo, sólo por negligencia, un daño ya irreparable. Enfundando en mediocridad de gestión e ideologías destructivas, solito hizo trizas la capacidad económica argentina, necesaria para seguir manteniendo entretenidas a las bestias. Luego sin poder pagar más el populismo, era necesario tener todos los poderes y el absoluto control del discurso. Después de ese paso, ya ni siquiera sería necesario realmente ganar elecciones. Sería suficiente simular las victorias, al estilo Venezuela.

Era absolutamente necesario voltear al grupo Clarín para tomar ese control eterno. Estuvieron a punto, pero se dieron cuenta que ya era demasiado tarde. El gordo pudo mostrarlos tal cual son, y el todo país escuchó. Más de medio país está atento. Ahora no hay marcha atrás.

El kirchnerismo ya murió. Lo mató el gordo.
Ahora la lucha K será para escapar en las mejores condiciones posibles, y ya ha comenzado.

Serán un par de años muy duros. Para Argentina en general pero para los K en particular. Sin el control del discurso van a tener problemas para manejar el impacto cuando la economía finalmente se estrelle.

Salud Gordo !







11 mayo 2013

Hobart, Tasmania. Abril 2013

















































02 mayo 2013

¿Cómo se reflota el modelo K?





En el post pasado comentaba que dada la naturaleza de la bestia, es casi imposible pensar en un futuro argentino cercano sin una fuerte devaluación. Eso, en mi opinión, no tiene ninguna alternativa. Sin embargo eso no es necesariamente el fin del modelo K. Existe una salida, muy brutal, muy oscura, que la Kupula puede usar para proyectarse en el poder.
Pero antes de ir ahí, comparto un resumen de un muy buen articulo de Alejandro Katz llamado el Simulacro Kirchnerista, que fue el que me hizo pensar en esto. El articulo incluye las siguientes ideas:
El kirchnerismo ha fracasado. Es suficiente con observar en torno nuestro: la pobreza, los malos resultados de la educación; las infraestructuras, inútiles, arruinadas; la producción, concentrada fundamentalmente en industrias extractivas y en manufacturas ineficientes y subsidiadas por el Estado o por los consumidores; la riqueza de la sociedad, cada vez peor distribuida. El Gobierno ha fracasado. No han fracasado, claro, los kirchneristas. Ellos tienen poder y tienen riquezas.
Resulta cuando menos inquietante esa combinación del fracaso de las políticas públicas y el éxito privado de los dirigentes, los funcionarios y sus socios. Especialmente inquietante, dado que esa combinación ha sido convalidada por la sociedad en elecciones democráticas.
Para muchos, la incompetencia y la corrupción marcan la gestión kirchnerista, pero ésos no son sus rasgos distintivos. No es más incompetente, por caso, de cuanto lo fue el gobierno de la Alianza, y la corrupción fue, hace ya tiempo, la marca particular del menemismo. Lo que parece caracterizar al gobierno actual es la mentira. El kirchnerismo ha hecho de la mentira un arte: miente las biografías de sus líderes, miente las estadísticas públicas, miente en sus intenciones y en sus hechos. Pero más que mentiroso, el kirchnerismo es simulador. Al simulador, a diferencia del mentiroso, la verdad lo tiene sin cuidado.
El simulacro kirchnerista es adecuado para una sociedad que vive el presente sin querer enterarse de que lo hace consumiendo futuro. Así, el simulacro instala un presente perpetuo, un presente que cancela toda promesa de porvenir. Continuar viviendo bajo el simulacro es condenarse a no tener futuro.
Me pareció un excelente análisis. No comparto todos los conceptos sin embargo. En tema de incompetencia no creo que alguien pueda ganar a este gobierno. Da realmente dolor ver la ignorancia y brutalidad de sus funcionarios clave y de sus políticas centrales. En temas de corrupción probablemente compite con el Menemismo, pero tengo fuertes dudas de que el Recacho pueda ganar.
Lo clave del artículo es determinar si se puede continuar viviendo en el presente bajo el simulacro, como el autor sugiere. Argentina no es Venezuela y no es Cuba. En Venezuela existe una de las mayores riquezas petroleras mundiales y se puede continuar robando al futuro. En Cuba el ciudadano medio acepta vivir sin nada a cambio de no hacer mucho. El argentino medio es más jodido: quiere vivir con bastante sin hacer mucho, y eso no es posible sin una fuente de riqueza natural como la venezolana. La posibilidad de robar al futuro, en Argentina, se está acabando, como decía en el post anterior, y cuando no se pueda repartir más, cuando haya que vivir con lo que realmente se produce, no habrá mentira, ni persona, ni gobierno que aguante. A menos que…
A menos que se encuentre otro botín que robar.
La devaluación es inevitable, pero podrían perpetuarse en el poder si tiene un botín con el que palear los efectos desbastadores de tal devaluación. ¿Y cual sería ese botín? Este gobierno ya ha avanzado sin pestañear sobre la propiedad privada. Lo que podrían hacer es ir realmente por todo. Podrían apropiarse de bienes, cuentas y cajas, propiedades y empresas (no para manejarlas porque no saben como hacerlo, pero para liquidarlas y quedarse con los activos).
¿Suena demasiado exagerado? ¿El país lo toleraría? Ya sabemos que la mitad del país tiene el cerebro lavado. ¿Y la otra mitad? Bueno, si se tomara control total de los 4 poderes (contando los medios de comunicación), se podría mantener la situación controlada. Ahora bien, los K ya están a un paso de tener los 4 poderes bajo control.
Es una perspectiva horrenda. Es finalmente convertirse en Venezuela, en donde el  imperio de la ley y la justicia simplemente se han desvanecido. Se puede robar una elección y nadie puede hacer nada. Pero es peor que eso. Es convertirse en Venezuela sin petróleo. Es convertirse en Angola.
Pero imaginemos una alternativa más luminosa. Imaginemos que el Kirchnerismo desaparece lo antes posible y todos los impresentables van presos. El problema persiste. ¿Dónde se encuentra alguien capaz y honesto que quiera ponerse a enderezar semejante problema? ¿Cómo lo endereza en menos de un siglo?
Habrá que espera y ver como se juegan las cartas…