17 diciembre 2004

Llegada

Ayer a la tarde (local), después de una travesía de 30Hs puerta apuerta remolcando 10 valijas y 7 bolsos, llegamos a la casa que teniamos alquilada en Melbourne.Todo salió muy bien, y sin ningún tipo de contratiempos.

Los chicos, teniendo en cuenta el esfuerzo que realizaron, se portaronrealmente bien. Lucas, con su fanatismo por los botones de encendido, se entretuvo bastante en los aviones con la botonera de su asiento prendiendo las luces unas 200 veces, conectando y desconectando los auriculares 300 veces y llamando a la azafata para que le trajera juguito unas 70 veces. Flor se durmió en todos lados y en cualquier posición. Mica llegó negada con el inglés, y se enojaba conmigo cuando yo le hablaba a la gente de migraciones y aduanas.Sin embargo, cuando estuvimos en el aeropuerto de Sydney, le di unas cuantas monedas de dolar, y la ayude con algunas instrucciones, y terminó pidiendo cambio en un negocio, preguntando precios en otro y comprando en otro.

Patricia y yo terminamos una etapa muy agotadora operativamente y fuertemente emotiva: la de cerrar la continuidad de nuestras vidas en Argentina.Y comenzamos otra de la que todavía no podíamos imaginarnos casi nada. Ahora empezamos a ver y a imaginar como podría ser.

Fabio y Debora, nuestros amigos acá, nos hicieron todo más fácil. Nos esperaron en el aeropuerto,con algunos regalos, nos acompañaron a la casa alquilada, que previamente habían preparado con bastantes provisiones, y nos invitaron a un asadito para la cena. Me proveyeron de una tarjeta telefónica internacional, un directorio completísimo del Gran Melbourne, y una conexión deinternet dentro del abono que tienen contratado. Nos estan acompañando a visitar propiedades para mudarnos cuando debamos dejar ésta (el próximo martes) y nos hacen de remisse para el super. Así que debemos estar muy agradecidos por eso. La ayuda de los amigos a la salida y a la llegada ha sido enorme.

La ciudad se ve realmente espectacular. Todo muy verde, parques impresionantes. El centro muy bonito, muy europeo, con mucho estilo y exquisitamente prolijo. Los barrios son parecidos a los americanos,amplios, tranquilos, con muchos arboles.La gente se ve muy parecida a la nuestra, y el estilo de vestimenta también es muy parecido.El transito se ve muy ordenado y existe una red de modernos tranvias que funciona muy bien.Es decir, uno se siente verdaderamente a gusto recorriendo la ciudad.

Con el idioma tuve muestras variadas. Con cierta gente he conversado perfectamente, y a otra gente no le entendí nada.Y a través del telefono se complica aún más.

Nos quedan por delante etapas muy complejas: sentirnos adaptados, sentirnos aceptados y sentirnos amparados.Veremos hasta donde podremos llegar.Pero parados frente a todo lo que hay que avanzar para lograrlas, hoy, parecen objetivos inalcansables. Y por momentos se siente una mezcla de miedo y angustia, al percibirque ya no podemos regresar a la ultima posición segura. Supongo que el transcurso del tiempo irá facilitando las cosas.