14 diciembre 2006

La otra cara de la verdad

Una noche de hace 2 años, el 14 de Diciembre del 2004, yo cerraba la puerta de nuestra casa en Buenos Aires sabiendo que si todo salía bien, nunca más la volvería a abrir. Una camioneta nos pasó a buscar y nos transportó al aeropuerto. Después de las despedidas con amigos, subimos al avión, y la mañana del segundo día llegaríamos al país hacia al que estabamos emigrando, país que ni siquiera conocíamos.

Para este segundo aniversario de nuestra llegada a esta tierra es necesario hacer otro balance, de los tantos que se sucederán. ¿Pero qué puedo decir que no transmita directamente o entre líneas cuando cada día escribo en este blog?


Así que la mejor idea que se me ocurrió es publicar la visión de Patricia, la otra mitad de este proceso. Una mitad menos pública y afortunadamente muy diferente. Y precisamente su visión es muy interesante porque es desde una posición bastante distanciada de la mia.

Patricia y yo somos tan diferentes como complementarios. En casi cada aspecto de nuestras personalidades, y de los roles que tomamos en la familia y en la vida profesional, tenemos matices distintos, aunque por supuesto sin llegar a ser opuestos.


Ella es más extrovertida, yo soy más introvertido.
Ella se mueve más desde los sentimientos, yo más desde la razón.
Ella es más sensorial, yo soy más intuitivo.
Ella es más impulsiva, yo soy más reflexivo.
Ella es más perceptiva, yo soy más analítico.
Ella es más sensible, yo soy más justo.
Ella es más reactiva, yo soy más proactivo.
Ella es más explosiva, yo soy más persistente.
Ella es más cautelosa, yo soy más pragmatico.
Ella disfruta más de los resultados, yo más de los procesos.
Ella se energiza interactuando con gente, yo estando en soledad.
Ella se basa más en los hechos, yo más en la posibilidades.
Ella necesita crear el concenso, yo establecer la visión.
Ella necesita ser parte del grupo, yo necesito liderar.
Ella se enfoca más en el hoy, yo más en mañana.
Ella disfruta más de las buenas rutinas, yo más de los desafíos.
Ella ve más los detalles, yo más la pintura completa.
Ella suele ser más indirecta, yo excesivamente directo.
Ella cree que la mente controla al cuerpo, yo que la mente controla nuestra realidad.
Ella es más prolija, yo más organizado.
Ella es más sofisticada, yo soy más salvaje.
Ella se sostiene en su red social, yo en mi interior.

La vida en Australia también presentaba una diferente perspectiva para ambos, más allá de la adaptación al nuevo ambiente. Yo pasaría a trabajar en un entorno profesional más relajado, menos exigente y menos competitivo. Ella había estado ocupada de los chicos practicamente durante los últimos 10 años, alejada de su profesión y focalizada en su rol materno. Con todos los chicos en edad escolar, la llegada a Australia coincidía con su retorno laboral. Yo iba a bajar unos cambios, ella los iba a levantar.

En Argentina tuvimos por muchos años una persona full time trabajando con nosotros que nos ayudaba con todos los quehaceres domésticos. En Australia la carga doméstica, irremediablemente, iba a recaer mayormente sobre Patricia, teniendo también un mayor impacto en su calidad de vida.

Es así que nuestro proceso siempre fue y será diferente. Cuando tomamos la decisión 2 años antes de emigrar, yo me tragué los miedos, diseñe un minucioso plan de decenas de pasos para optimizar el proceso migratorio en todos los aspectos posibles y dediqué toda mi energía a ejecutarlos precisamente, sin permitirme dudar ni una sóla vez. Patricia acompañó mi plan más pasivamente, y se permitió dudar durante todo el proceso: antes, durante y después.

Así que para equilibrar todo lo que yo ya he escrito, le pedí que expresara publicamente su balance.

Continuará...


10 Comments:

At 12/15/2006 12:00:00 p. m., Blogger Veris dijo...

La verdad.... no se si hubiese tenido los ovarios para mudarme, asi "por siempre jamas" a un pais que no conocia!
Por suerte todo les fue super bien

 
At 12/15/2006 06:16:00 p. m., Blogger Guillermo dijo...

:-)))

Bueno, no es "por siempre jamas".
Fue solo una migracion. Una vez que estas dispuesto a vivir donde crees que es mejor, la nocion de "nunca mas" desaparece. (Lo de nunca mas fue la casa, ya que no la compraria de nuevo...)

Despues de esta cualquier otra migracion sera mucho mas facil... Aunque ni en pedo me pongo a aprender aleman :-)))

 
At 12/15/2006 08:44:00 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

Guille,

Felicitaciones.

Un saludo.

Oscar.

PS: Si es necesario vas a aprender aleman o guarani, no importa, lo que si importa ya lo aprendiste o naciste con eso. Felicitaciones de nuevo de un publico admirador.

 
At 12/15/2006 11:44:00 p. m., Blogger Fabian dijo...

Que hermosa casa, y en Mar del Plata!?!
Yo en Rosario alquilaba una preciosa casita cerca del río...si era mía ni mamado la vendía...y si me apurás te digo que dudo que hubiese emigrado. Pero bueno...no hay mal que por bien no venga.

Saludo

 
At 12/16/2006 10:09:00 a. m., Blogger Fabian dijo...

Ah que boludo, no habia leido que era de BsAs...pero bonita casa igual...

 
At 12/16/2006 01:01:00 p. m., Anonymous scariv dijo...

Felicitaciones por el segundo aniversario.
Si el cambio es para mejor, bienvenido sea.
En lo personal, los preparativos para completar los requisitos me está llevando más de lo imaginado, pero emigrar ya es una decision tomada.
Felicitaciones!!!

 
At 12/16/2006 09:03:00 p. m., Blogger Silvina dijo...

Hola Guille, yo cuando me fui lo vendí todo, hasta las cañas de pescar, mi pastor belga fue lo que mas me costó dejar, lo demás son ladrillos, madera, ventanas, etc, que si dios quiere volveran a formar parte de tu vida en otro lado, no serán las mismas pero cumplirán las mismas funciones.Me alegra que hoy tengan su rinconcito en el mundo y estoy segura que lo que ven por sus ventanas es maravilloso.
Saludos.

 
At 12/16/2006 09:55:00 p. m., Blogger Guillermo dijo...

Fabián: la casa era realmente linda. Pero era una casa, y nuestros motivos de emigración no eran materiales.

Silvina: todo el contenido de nuestra casa, y muchas cosas nuevas (aprovechando el cambio favorable) nos acompañaron por barco...

 
At 12/16/2006 11:25:00 p. m., Blogger Guillermo dijo...

Gracias a todos por los comentarios con buena onda !

 
At 12/17/2006 12:05:00 a. m., Blogger Fabian dijo...

Guille, por supuesto que entiendo una linda casa no alcanza para decidir no emigrar...
Cada uno tiene motivos inextricables y muy personales para irse o para quedarse.
La experiencia enriquece, mas alla de lo material y en mi caso, siempre me pregunto si lo que gane compensa lo que perdi en estos 5 anos...un desayuno con mi viejo, la mirada de mi perro Zeus, la compania de mis hermanos y las interminables charlas-debates con mi madre.

No creo que encuentre la respuesta definitiva, pero igual le doy pa' delante, no veo otro camino.
Saludos

 

Publicar un comentario

Links to this post:

Crear un vínculo

<< Home