19 junio 2007

Encrucijadas

Hay algunas decisiones que son bien fáciles. Otras no lo son tanto...


En una encrucijada, cuando uno de los caminos ofrece solo ventajas respecto del otro, cuando no hay nada que perder, no hay mucho que decidir. En cambio, cuando las diferencias son sutiles, la cuestión no es tan sencilla.

Las decisiones emigratorias no son una excepción y también barren una gama muy amplia de dificultad, dependiendo del lugar del que se sale, al que se llega, y de las valoraciones personales de las variables que cambian.

El otro día un chica inmigrante de Vietnam a Australia comentaba: " Acá todo es increíblemente mejor. Las casas, la comida, la ropa, la salud, la educación, la vida. Absolutamente todo. Es mas, yo estoy haciendo la universidad nuevamente porque comparado a lo que aprendo acá, allá no aprendí nada". Estaba muy claro de la decisión no fue difícil. Y la forma en que estrujó la cara ante la pregunta "Volverías a tu país?" convalidó esa percepción.

Nuestra decisión no fue tan simple. Nuestra situación era muy afortunada (teníamos muy buena calidad de vida doméstica), en un país que en general no era afortunado (teníamos mala calidad de vida contextual).

Un vez, durante el proceso decisorio, nos sentamos con Patricia en un café y sobre una servilleta empezamos a listar lado a lado las cosas que íbamos a ganar y las que íbamos a perder con la migración (la servilleta todavía la conservo). Y cuando completamos las listas, la cantidad de ítems de un lado y del otro era más o menos la misma. La decisión no estaba cantada, y menos aun cuando teníamos que imaginarnos como iban a evolucionar algunas cosas en un país y en otro a lo largo del tiempo.

En si, nuestra apuesta al decidir emigrar fue perder en calidad de vida doméstica para ganar en calidad de vida ambiental o contextual. Sobretodo porque la calidad de vida ambiental repercute directamente sobre la calidad de vida doméstica de la siguiente generación.

Y estas perdidas y ganancias hasta ahora se han ido verificando. El incremento de calidad de vida contextual fue el primero que se notó, pero uno se acostumbra rápido a lo bueno. El decremento en la calidad de vida doméstica es lo que tarda mas en absorberse.

Y una de las grandes dudas que no quedaba claro si iba ser una perdida o no, era mi situación en el mercado laboral, impactando de lleno en la calidad de vida doméstica, por supuesto.

Tomando el peor caso para la decisión, yo supuse que no iba a lograr reposicionarme completamente en este mercado. Dos cosas eran las que podían afectarme mayormente: mi capacidad de dominar completamente el nuevo lenguaje hasta en las sutilezas, para tener de nuevo disponible todas mis herramientas profesionales; y la permeabilidad de cultura local para permitir progresar a un extranjero a posiciones de responsabilidad.

La verdad es que no tenía idea de que iba a pasar con ambas cosas. Pero en estas últimas semanas tuve muestras para creer que ambos factores no serán un problema...

Continúa...

6 Comments:

At 6/20/2007 03:36:00 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

Tema interesante para los estamos aca en esta lado del planeta "desojando" la margarita. Por favor comenta mas esas experiencias, sobre todo la incorporacion al mercado de trabajo, el english, la familia que dejastes etc etc etc. El estar solo en un país me asusta y mas me complico cuando proyecto lo que puede pasar en Venezuela dado que Ch habla igualito a como hablaba F en sus inicios de la "Revolucion Cubana". Cuando hacemos esa proyeccion pareciera que estamos claros no hay opcion hay que irse. En fin agradezco muchos sus comentarios en esa direccion. Douglas

 
At 6/20/2007 07:08:00 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

Hola Guille, soy Jenny:

Excelente reflexion, perolo que mas me sorprende es la cantidad de seguidores venezolanos que has adquirido... como que por aca en Venezuela...eres muy leido y seguido...me causa gracia,....saludos.
PD. Lucas siempre resulta muy tierno, haga.. lo que haga.

 
At 6/20/2007 08:05:00 a. m., Blogger Yo extrajero dijo...

Felicidades por el blog y por lo de "La Voz" Gracias! ;-)

 
At 6/20/2007 11:49:00 a. m., Blogger Salomé dijo...

Guille, parece que voy a ganar la apuesta !!! je je je
Besos
S.

 
At 6/22/2007 04:14:00 a. m., Blogger Los Marge dijo...

Nosotros hicimos la misma reflexión antes de partir a Canadá y la balanza daba el mismo resultado. el problema del idioma y de saber los códigos del trabajo hacen que en el aspecto laboral uno tenga miedo de no poder llegar a poder a conseguir algo que permita tener un bienestar doméstico adecuado. Por ahora, en nuestro caso, ha mejorado mucho lo contextual y en lo doméstico vamos bien, pero en lo laboral todavía, casi a tres años, no hemos podido posicionarnos en algo que disfrutemos. Igual, hay esperanzas que ya es mucho!
Alejandra

 
At 7/08/2007 02:06:00 a. m., Anonymous Anónimo dijo...

esta seccion del blog esta incompleta ...te faltaron las chiquilinas ligeramente vestidas(porque no pueden faltar!!!...(que hambre de cambio que tenes!!!))

 

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