23 septiembre 2007

Observación y Objetividad

La objetividad puede definirse como la propiedad de algo, independientemente del sujeto que hace la observación de ese algo.

En la mecánica clásica existen ciertas propiedades absolutas que permiten hablar, al menos en teoría, de una observación realmente objetiva.

Pero luego la mecánica relativista ( la que se ocupa de las magnitudes astronómicas ) complicó un poco el asunto ya que introdujo, entre otras cosas, la relatividad del tiempo. Esto significa que no puede definirse un tiempo absoluto del observador, sino que cada sujeto tiene su tiempo propio.

Más tarde la mecánica cuántica ( la que se ocupa del mundo microscópico ) complicó aún más las cosas ya en esta disciplina es inaceptable una propiedad fundamental hasta ese momento: el de la discrecionalidad de la medida. Es decir, en cuántica no es posible definir un procedimiento de medida exacto en el que el proceso de observación no altere el objeto observado.

Cuando todo se combina en la mecánica cuántica relativista, el concepto de objetividad se va al demonio.

Lo cierto es que estas cosas están muy lejanas a las cosas cotidianas, y por lo tanto son muy difíciles de percibir. Por eso es interesante el experimento (teórico) del Gato de Schrödinger, que ejemplifica algo de esto usando un elemento del mundo cotidiano, en este caso un pobre gato.


Este experimento supone un sistema formado por una caja cerrada y opaca que contiene un gato, una botella de gas venenoso, una partícula radiactiva con un 50% de probabilidades de desintegrarse y un detector tal que, si la partícula se desintegra, se rompe la botella y el gato muere ( si, pobre gato). La consecuencia para nada intuitiva (usando determinadas interpretaciones) de este experimento es que mientras un observador no abra la caja, el gato está vivo y muerto a la vez. Sólo la aparición del observador abriendo la caja y observando al gato cambia el estado del sistema haciendo que el gato pase a estar vivo o muerto.

Y todas estas complicaciones alrededor de la objetividad de una observación ya existen sin tener en cuenta la subjetividad del observador (emociones, psicología, paradigmas mentales, etc)

Y adonde estoy yendo con todo esto?
Estoy intentando aproximarme a mi análisis de mi viaje a Argentina y al relato de todas las reflexiones que dicha experiencia causó.

Más allá de que parece que la objetividad no existe, según nos dicen los más importantes científicos, dado que la mía fue una experiencia a corazón abierto, me es extremadamente difícil encontrar al menos un buen balance entre objetividad y subjetividad. Le he estado dando vueltas al asunto desde entonces y no le encuentro la forma…

De cualquier manera voy a hacerlo, y que salga lo que salga…

2 Comments:

At 9/24/2007 01:41:00 p. m., Blogger Crystian dijo...

Como estas Guillermo?
Umm... que tendrás entre manos?

Es como decía un amigo?
A un sapo africano (no recuerdo bien si era este bichejo, pero no importa, es valido para la moraleja) si lo tiras a una sartén con aceite hirviendo, salta salvando su vida, pero si lo pones con aceite frío, y luego calentas la sartén y por ende el aceite, el sapo no se mueve y se muere frito!
La moraleja es que muchas veces podemos estar inmersos en una situación inducida (de a poco), sin percatarnos de la "realidad" y que en condiciones "normales" jamás estaríamos en esa situación.

Por otro lado te comento: Nunca había leído un blog, por el hecho de que es muy poco mi tiempo "libre", y con el tuyo descubrí que puede ser muy útil! (aunque lleve tiempo)

Luego de 6 meses que definí irme junto con mi familia a Australia, comencé a leer tu blog desde el principio, la verdad muy edificante, tanto tus realidades allá como en otros post que no tienen tanto que ver con Australia. termine de leerlo (al fin! :P), junto a todos sus comentarios (ok, me falta terminar uno: "Por que bloggeamos?")

Muchas gracias por escribirlo y compartir tus experiencias, australianas como educacionales.

Saludos a la flia.

 
At 9/25/2007 09:47:00 a. m., Blogger NORA ASTRID dijo...

Dios mío, de verdad, pobre gato, a quien se le habra ocurrido meterlo en esa caja? jaja....
la verdad guillermo, es que nos morimos de ganas que nos cuentes que tal te sentiste de regreso en tu pais, asi que no importa que tan objetivo o subjetivo seas....
saludos!!!

 

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