Melbourne Caliente





Sorprendentemente, esa misma noche, un gato callejero apareció en la puerta de casa. (Vale aclarar que en donde vivimos es muy extraño que un animal sin dueño - sin microchip, sin medalla y sin registro con el gobierno - pueda sobrevivir en las calles mucho tiempo )
Con desconfianza pero con curiosidad se fue acercando a las chicas hasta que finalmente comió de sus manos. Y obviamente ya lo querían pasar para adentro....
El lazo afectuoso que se establece entre una mascota y una familia es algo que siempre me sorprende por lo intenso y lo profundo. Y siempre que hemos tenido mascotas, la gran preocupacion fue que sucedería en nuestras ausencias por vacaciones. ¿Cómo explicarle a un animal que solo será una ausencia de unos pocos días?
Nuestra perra en Argentina, después de una vacación la encontramos con su pelaje devorado por hongos, aun siendo atendida por un veterinario. En otra vacación pasó de tener su pelaje intensamente negro, a mayormente blanco, habiendo encanecido totalmente por el stress en sólo pocos dias.
Esta vez sucedió con nuestra gatita, aún habiendo tomado todas las precauciones para que estuviera muy bien cuidada y mimada.
Sarah no resistió nuestra falta. Un cáncer que nunca se había manisfestado antes, o que quizás no existía, la fulminó durante nuestra ausencia. Lo que parecía una depresión y su habitual holgazanería, era en realidad eso y mucho más. No facilmente detectable al ojo de un extraño.
La única razón por los que los chicos querían volver a Melbourne, era para reencontrarse con su gatita, de la que recibían fotos a través del mobile casi a diario. Sin ninguna sospecha de lo que estaba pasando, al llegar la encontramos en una muy delicada situacion física, y un rápido chequeo especializado determinó lo peor.
Y sólo alcanzó a pasar un día más con nosotros, casi sin comer. Y durmió, por última vez, respirando con dificultad, una noche mas acurrucada dentro de la cama de Mica.
A la mañana siguiente, una veterinaria nos ayudó a despedirla antes de que comenzara a sentir dolor. Pero el dolor golpeó sin piedad a todo el resto.