Diciembre 2009 - Jardín delantero de nuestra casa
Diciembre 2004 - Hall de la estación principal de trenes de Melbourne Hace 2 días se cumplieron 5 años del momento en que pisamos Australia por primera vez.
Han sido años realmente intensos e interesantes. Y como decía un amigo, es como que ya nos graduamos ( haciendo referencia a los 5 años de una carrera universitaria). Fueron 5 años de valioso aprendizaje y práctica. Ahora tenemos que ver que vamos a hacer con el conocimiento adquirido.
En estos años pasamos de tener una familia de 5 a una de 8. Se agregaron: Sam (Samantha), nuestra perra; Lilly, nuestra gata; y Cocó, nuestra Cobaya. Personas y animales ya empatan 4 a 4.
Los 3 últimos miembros agregados a la familia son australianos puros, por supuesto. Lucas y Flor, ya han vivido mas en Australia que en su país de origen, y para ellos Argentina es no mucho más que una anécdota.
Ciertamente los 3 chicos se mimetizan perfectamente con la sociedad local, no dando absolutamente ninguna posible indicación de que son extranjeros. Lucas, sin embargo tiene problemas para mimetizarse con la comunidad de habla hispana. Habiendo llegado a los 3 años, sin el español fuertemente establecido, tiene muchos problemas para cualquier comunicacion compleja fuera del inglés. Los adultos, por supuesto, nunca perderemos el acento, y siempre tendremos problemas de pronunciación para corregir.
A los chicos les estamos dando una vida balanceada, y quisiera creer que feliz. La escuela, que ciertamente es no demandante, más las múltiples actividades deportivas y artísticas les están ayudando a entender opciones para su vida en un amplio espectro de disciplinas.
Probablemente el mayor logro a esta altura de la vida es que estamos con ellos. La gran encrucijada para los inmigrantes y locales que no tienen otra familia (abuelos) muy cerca, es que hacer con los chicos cuando los 2 padres trabajan. Inevitablemente la mayoría de los chicos terminan concurriendo a "day-cares" o guarderías, en donde pasan largas horas antes y después de la escuela, hasta que los padres a la salida del trabajo pueden recogerlos. Nosotros hemos tenido la inmensa fortuna de poder configurar las cosas para que, aun con los 2 adultos trabajando, los chicos nunca concurran a day-cares, y siempre uno de nosotros esté con ellos.
A Patricia, en lo profesional le fue realmente bien. De no haber trabajado por muchos años en Argentina para focalizarse en los chicos, pasó a comenzar a trabajar de nuevo al año de llegar a Australia. Después de dedicarse a varias cosas temporales por un corto período ( profesora de español, operadora bilingue de call center, etc) consiguió entrar nuevamente en el Recruitment, que es donde ella, como psicóloga, tenía su experiencia y especialización. Y así, en el transcurso de poco mas de 3 años, pasó de casi el "cadete" de la empresa, a consultor junior, consultor senior, el consultor más rentable, y luego con la ayuda de la crisis mundial, compró la organización para la que trabajaba, siendo ahora una modesta empresaria. Por supuesto, con esto las cosas ya han cambiado positivamente, pero confiamos en que las perspectivas serán mucho mejores aún en el futuro. Su admirable habilidad para entender las profundidades de género humado, más su calidez en el trato, la han hecho navegar esta cultura sin dificultades. ( Justo lo que no me pasó a mi, que en lugar de navegar suelo llevarme todo puesto a fuerza de capa y espada)
En lo personal ya he transcurrido un octavo de mi vida en este país, y un cuarto de mi vida profesional. Pero todavía estoy trabajando en mi proceso de adaptación cultural. El estilo decisivo y directo es ofensivo en Australia. Y mi estilo era demasiado directo aún para mi cultura de origen. En Australia mi estilo natural es simplemente brutal. He estado dedicando bastante esfuerzo para convertirlo en un estilo más tentativo, indirecto y moderado ( y algo falluto ) como lo es el local. Mi poca tolerancia con la negligencia o mediocridad no ayuda mucho. Atacar implacablemente cualquier serio error y en el mismo acto anular a quien lo generó, no funciona demasiado bien en esta cultura. Menos aun si el susodicho es de rango superior, je !. Hasta estoy trabajando sobre mi nivel de voz. Mi costumbre (probablemente italiana) de apoderarme de las conversaciones y reuniones usando mi vozarrón, es vista casi como un avasallamiento para el estilo british imperante. Ciertamente no voy a lograr cambiar el salvaje que llevo dentro, pero como dice la persona que me esta ayudando con el proceso, tengo que al menos lograr trabajar undercover.
En terminos generales se puede decir que han sido un buen lustro. Algunos errores aquí y allá, pero mayormente aciertos. Ciertamente sigo pensando año tras año que la decisión de emigrar fue una buena decisión. Y cuantos más años pasan las bondades de esa decisión se hacen cada vez más evidentes, como era naturalmente esperable. El plan fue siemple de largo plazo.
Puedo decir sin faltar a la verdad que fue un lustro lustroso.
Y para festejar los 5 años, además de sacarnos la típica foto familiar, nos fuimos al centro a pasear, comer y divertinos un rato....




