24 julio 2010

De Mudanza


En 5 años y medio en Australia, hemos habitado 7 viviendas. Las dos primeras fueron temporales hasta que hicimos pie en la primera alquilada por un año. Pero aún así fueron 5 mudanzas reales contando la de llegada. Con excepción de un sólo caso, todos los demás movimientos fueron decididos por nosotros, intentando satisfacer necesidades familiares cambiantes. Buscando posición para escuela, siguiendo una buena posibilidad de inversión, buscando más comodidad, etc., cada cambio fue cuidadosamente programado. La familia esta acostumbrada a los cambios y los disfruta. Un par de años sin novedades y los chicos ya empiezan a preguntar: "cuando nos mudamos de nuevo". O se pierde algo en la casa, y la respuesta inmediata es: "no te preocupes, para la próxima mudanza aparece".

Pero aun así, con toda esta experiencia construída sobre mover habitualmente una familia grande, esta última mudanza ha sido la más cansadora. Aún mucho más que la primera de llegada a Australia. Varios fueron los factores que contribuyeron al problema: la elección de la incorrecta compañía mudadora, el trabajar a dos puntas ( no solo en la preparación de la casa nueva a la que nos movíamos, sino en la casa vieja que colocamos en alquiler y sería ocupada inmediatamente), y por ser el punto de quiebre en una etapa familiar.


 
No entendiendo las necesidades del Cliente

En vista a la próxima mudanza, una gran cantidad de energía se la llevó el trabajo sobre la anterior para ponerla en el mercado de alquiler. Fueron varios fines de semana de trabajo continuo. Con Patricia en un fin de semana pintamos toda la casa exteriormente. Yo luego coloqué algunos muebles nuevos de cocina, y arreglé todas las cosas de electricidad, plomería, carpintería o reparaciones en general que habían quedado, por una razón u otra, irresueltas. En varios fines de semana dejamos la casa en condiciones de entrar al mercado nuevamente en buenas condiciones. Usarla como casa de inversión fue la razón por la que la compramos, pero nos tuvimos que estacionar ahí hasta poder dar el siguiente paso.

El alquiler fue muy fácil. La demanda de casas de alquiler en Melbourne es muy alta. La agencia la publicó, y el primer interesado que apareció, en 1 día o 2,  la visitó y firmó el contrato.

Antes de elegir la agencia immobiliaria, busqué algunas referencias y me interiorisé del proceso. Cuando supe a quién tenía que llamar, y cuanto me iba a cobrar, contacté a la compañía para ultimar detalles. El agente me pidió visitarme para tener una conversación acerca del servicio. Yo quería arreglar los números finales, el quería darme el speech de ventas. Acordamos que viniera.

Con Patri recibimos al tipo en el living de casa, y nos empezó a vender todas las ventajas de trabajar con ellos, todos los detalles de su servicio, etc. Pero en un momento cometió un error grosero. Me dijo: "Si contratás el servicio de alquiler con nosotros, vas a interactuar directamente conmigo, que tengo 27 años de experiencia en el mercado inmobiliario. En cambio si llamás a alguna de las agencias de la competencia, seguramente te van a mandar a una chica jovencita, de lindas piernas pero sin mucha experiencia." Ahí saltó Patricia: "Noooo, no le podes decir eso !!!!. Te vas a quedar sin el trabajo !!!! "


Basural


"¿Viviamos en un basural?" fue la pregunta de Patricia cuando vio en container cargado. Esta vez nos deshicimos de tantas cosas como nunca antes. Contraté un container para basura de 6 metros cúbicos y en un día lo llené hasta el tope .Es cierto que una parte fue ocupada por algunos restos de construcción que tenía escondidos en una zona ciega del patio, producto de un trabajo de extensión. Pero además nos deshicimos de todo lo que pudimos. El garage doble, que en general lo tengo siempre lleno de cosas, se fue casi todo a la basura. Todo lo que no se usó en los últimos años, seguramente no se usaría nunca. Las cosas que se guardan por "las dudas" y que después no se encuentran y se terminan comprando de nuevo: a la basura. Cajas con cosas que vinieron de Argentina con nosotros y que no se abrieron nunca, evidentemente no eran necesarias: a la basura. La mayoría de los muebles, casi todos traídos en barco cuando migramos, habían cumplido su ciclo: a la basura.

Le dije a los chicos, esperando una protesta: " Cuando nos mudemos, van a tener que dormir durante unas semanas con el colchón sobre el piso". La respuesta fue: " Yeeeeaaahhhhh !!! "

Regalamos a caridad docenas de bolsa de ropa. Nos deshicimos de la mayoría de los juguetes entre los amigos que tienen chicos más chiquitos, coloqué en la vereda todo lo que tenia en buenas condiciones todavía: sillones, mesas de TV, equipos de gimnasia, mesas y sillas de chicos, camas, cuadros, pizarrones, etc. Todo eso desapareció en cuestión de días, dando lugar a colocar más cosas.

Decidimos alivianar la carga lo más posible para la mudanza, pero no eramos conscientes de cuanta carga podíamos dejar atrás.


Los 2 chinitos


El tema de la empresa de mudanza siempre es una lotería. Si se elige la empresa incorrecta toda la experiencia es desastrosa. La gente que hizo el movimiento la última vez no estaba más en el rubro, así que elegimos otra compañía a través de internet.

Todo parecía bien. Llegaron ( que era mi primer preocupación) con un camión grande, de 12 toneladas ( que a ese momento era mi mayor preocupación, ya que un camión chico implica muchos viajes). El problema apareció cuando del camión se bajaron 2 chinos. Por supuesto que no tengo ningún problema con ninguna nacionalidad, y menos con los chinos. Pero el problema en este caso es que cualquier chino, en general, es estructuralmente menudo y en temas de esfuerzo físico, eso si un problema. Supongo que los dos juntos pesaban como yo. ¿Cómo se suponía que dos chinitos van a hacer frente eficientemente a semejante trabajo muscular??? Uno de ellos no hablaba inglés, así que el otro le hacía de intérprete

Y así fue. Una carga y descarga de camión que en general tarda 4 horas, tardó 7. Pero a la 4 horas los chinitos no daban más. Yo trabajé a la par de ellos para alivianarles el asunto, y hasta Patri movió cajas cuando vió el estado en el que los mudadores estaban.

El segundo desastre fue como armaron el camión. No los vi hacerlo, pero pusieron las cajas mas débiles debajo. Cuando llegamos a destino y se abrió la puerta, toda la carga se había desplazado porque las cajas de abajo habían colapsado. Yo me confié en en habían hecho Física 1...

La frutilla del postre fue el piano, para el cual me habían cotizado un precio aparte. Trajeron un carrito para moverlo, pero el carrito no subía los escalones de entrada. Se quedaron sin saber que hacer. El piano probablemente pesa alrededor de 300 kilos así que les dije que se olvidaran del carrito, yo lo agarré de una punta y los puse a ellos 2 de la otra. Lo levantamos y lo movimos, pero los salames me lo soltaron 2 veces golpeándolo fuertemente contra el piso, arruinando la afinación. Obviamente cuando al final me pidieron que les pague el precio especial por el movimiento del piano, aparte del tiempo que consumieron, los mandé a freir churros.

Después del primer camión los mande de vuelta. Lo que iba a ir en el segundo camión, lo transporté en mi camioneta en varios viajes durante varios días, comiendome todo el esfuerzo sólo.


Perro y Gato


Es llamativa la diferencia en el comportamiento de los animales. Es sabido que el gato tiene un fuerte apego por el territorio, mientras que el perro no. Cuando llegamos a la casa con los chicos y los animales, los chicos entraron corriendo y gritando. La perra fue uno más en el grupo de chicos. En cambio la gata se tomó su tiempo para cada paso, inspeccionando todo antes del próximo movimiento. La perra no manifestó ningún problema, se acomodó al cambio inmediatamente. Por las noches fue a su sillón y durmió placidamente. La gata estaba perdida, de noche lloraba porque no sabía adonde ir para dormir, ya que en general duerme sobre la cama de alguno de los chicos. Al principio era necesario orientarla. Cocó, nuestra Guinea Pig, no mostró demasiada excitación por el cambio. Si todos los días recibe su abundante pote de verduras, está feliz.

Lo más cómico fue lo de la piscina. A Sam ( la perra ) no le gusta mucho el agua. Siempre va en dirección contraria a entrar en contacto con el agua. Los chiquitos decidieron no esperar hasta el verano para zambullirse en la piscina, así que se cambiaron ( Lucas se puso un traje de neopren por las dudas ), fueron corriendo y saltaron a la pile. Sam, que siempre es un chico más, corrió con ellos y saltó con ellos, sin tener idea de lo que estaba haciendo. Cuando calló en 60 mil litros de agua helada no le daban las patas para salir.


La nueva casa

La famila está muy contenta con nueva casa. Es cálida y grande. Es la casa más grande que hemos tenido. Hemos duplicado el espacio habitable respecto de la anterior, y la distribución es inteligente, y ambos factores hacen una diferencia notable. Ante la pregunta que les gusta más, la respuesta es "the room" ( el espacio ).  Y definitivamente el lugar más llamativo para todos, y que se ha convertido en el lugar de las comidas informales y de las picadas, es el bar:




3 Comments:

At 7/24/2010 08:34:00 p. m., Anonymous Anónimo dijo...

Q aventura.
Felicitaciones por haberlo concluido exitosamente!
.
De nuevo no me deja poner mi usuario,
Ale

 
At 7/26/2010 10:38:00 p. m., Blogger Paula dijo...

Que Genial!!! Trasmitis una alegria inmensa, me alegra mucho por ustedes, aun sin conocerlos, pienso que se lo merecen.Son una familia Hermosa y trabajan mucho.Saludos desde Bs.As.

Paula

 
At 7/28/2010 02:20:00 a. m., Anonymous marisa dijo...

Los felicito nuevamente y me alegra que los chicos lo hayan tomado siempre muy bien!!!

 

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