Quien ha leído mi blog por algunos años, sabrá que me gusta reflexionar sobre asuntos propios de las ciencias y disciplinas sociales ( política, economía, justicia, etc).
Las ciencias sociales, como su nombre lo indica, se ocupan de entender y explicar los comportamientos de individuos y sociedades. Y en definitiva aspiran a ser herramientas que nos ayuden a desarrollar mejores sociedades y mejores individuos.
Y como siempre digo, cuando pasé de tantos años de estudio de ciencias exactas, al estudio de las ciencias sociales, me vi sorprendido por el gran entrevero que encontré, en un espacio en el que "vale todo". Dado que no existe "exactitud", las sociales se han desarrollado con menos rigurosidad; y la retórica tomó un lugar más central que la demostración. Y lo cierto es que si bien no existe exactitud, si existe racionalidad. Pero esta racionalidad nunca llega a la superficie del conocimiento colectivo, desdibujando el enfoque científico, y poniendo a la par grandes conclusiones del intelecto humano con habladurías sin sentido. Por supuesto, en la historia de la humanidad siempre hubo demasiados intereses a favor de que estas discusiones no se racionalicen, y de esa forma poder manejar a gusto a las masas, usando humo y espejitos de colores.
La aspiración de mis reflexiones es siempre intentar separar la paja del trigo, y dejar menos espacio a quienes abusan de los demás para provecho propio.
Y en general utilizo el comunismo, el sistema marxista, socialismos fuertes, y todo modelo bien recostado sobre la izquierda, como ejemplos de construcciones teóricas equivocadas, además de generadoras de todo lo opuesto a lo que prometen.
Estos modelos son un compendio completo de errores. Desconocen la naturaleza humana, parten de axiomas económicos erróneos, desaparecen el sentido de justicia y libertad, destruyen los incentivos de progreso, y ponen en ridículo la lógica. Pero prometen beneficios sin esfuerzo, y eso es lo que los mantienen vivos.
Afirmo que desconocen la naturaleza humana, porque suponen que la mayoría de los humanos, durante la mayoría del tiempo, pondrán los intereses de la humanidad, de la comunidad, sobre los intereses propios y los de su familia. Es exactamente lo opuesto a lo que la evolución ha dejado en nuestros genes. Si alguna madre, alguna vez, en alguna especie, reaccionó de esa manera, sacrificando el bienestar de sus propios hijos por el bienestar de la comunidad, ciertamente sus descendientes no llegaron muy lejos, por lo tanto ese componente de nobleza no llego a la genética de nuestros días. (Richard Dawkins lo explica maravillosamente en su "Gen Egoista", libro que lo catapultó a la fama)
Parten de axiomas económicos equivocados, como ya he escrito con lujo de detalles en muchísimos posts. Parten de una teoría del valor equivocada y contraria a todo sentido común, y construyen todo a partir de esa equivocación.
Destruyen la justicia, porque imponen "el derecho a la igualdad" desterrando por lo tanto la "igualdad de derecho" ( lo primero lo quiere la cigarra, lo segundo la hormiga). Y ciertamente con esto se eliminan todos los principios de libertad básicos ( no hace falta explicar mucho esto, sólo basta ver como se implementaron todos los sistemas comunistas en el mundo ). Además se elimina la libertad económica, ya que todas las decisiones recaen sobre "iluminados" que toman todas las decisiones centralmente.
Los incentivos de superación, propios de los humanos, se destruyen, ya que no hay relación entre el valor individual y los resultados. Entonces todo el sistema reacciona igualando para abajo ( y no para arriba como los de abajo desean que ocurra por arte de magia )
La lógica y el sentido común se retuercen, cuando se afirma, que partiendo de semejante base de equívocos y deformaciones, se logrará un mundo bello, justo, feliz, igualitario y mejor para todos.
Ahí era donde Churchill apuntaba con aquella famosa frase en la que se refería a un comunista como " …alguien de gran corazón … ...que no tiene cerebro. ", ya que creía que para ser un ferviente defensor de tal sistema había que ser muy ingenuo y muy ignorante. Pero asignaba al susodicho un grado de bondad y generosidad; ya que implicaba que quienes apoyaban un sistema así de destructivo, era simplemente porque no entendían, no porque tuvieran malas intenciones.
Pero Churchill no capturó la foto completa. El ser humano es bastante más jodido. La viveza y el egoísmo juegan un papel tan importante en estos sistemas, como la ignorancia y la ingenuidad. Cualquier persona inteligente y oportunista a la que se le prometa ser igualado hacia arriba también apoyara este modelo. Si se tiene oportunidad de una mejora individual, aunque sea pequeña, ¿qué importa que toda la sociedad lo sufra? La gata en el libro “Animal Farm” es bien astuta. Aparece cuando se reparte la comida, pero cuando se reparte el trabajo, nadie sabe donde está. Y esto es una de las paradojas más grandes, donde un sistema es apoyado por aquellos que son contrarios a la esencia fundamental de ese sistema, como es el bien común.
Así es que en ignorantes y en oportunístas este modelo siempre encuentra tierra fértil. No por nada ha sido tan popular.
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Lo interesante es ver como estas cosas no sólo pasan a nivel sociedades, sino que también pasan a nivel doméstico, si se sabe mirar adecuadamente.
Y hace poco sucedió algo en relación al club de Basketball de Florencia que ejemplifica una buena porción de lo que he mencionado más arriba. A continuación el relato.
Por un par de años Florencia jugó basketball para un club llamado Magic.
Su equipo evolucionó desde sus modestos comienzos, hasta desempeñar muy buenos papeles en la cancha.
Y en particular, cuando jugaban contra los Lakers, realmente les pegaban una paliza.
Pero en la última temporada de verano, algo cambió. Cuatro nuevas jugadoras se acercaron al club, y por estar en el rango de edad de este equipo, pasaron a formar parte inmediatamente. Siempre había habido incorporaciones, pero nunca tantas, y de tan bajo nivel en el juego.
Estas 4 jugadoras estaban realmente verdes, ya que recién se iniciaban en el deporte. Tenían poco control de la pelota y no embocaban absolutamente nunca. Cada vez que agarraban la pelota la perdían. Realmente estaban algunos años detrás del equipo estable en cuanto a habilidad. La primera incomodidad sentida fue estas incorporaciones sin un test de nivel, pero bueno, después de todo no estaba del todo mal dar una oportunidad a otras nenas, si el equipo no se dañaba.
Durante los entrenamientos las nuevas participaban como todo el resto, pero durante los partidos el entrenador intentaba no poner más de una al mismo tiempo, a lo sumo 2, pero por muy pocos minutos, para realmente tener alguna chance de victoria. La mayor parte del tiempo las más experimentadas eran las que estaban en la cancha.
Los padres de las “nuevas” se disgustaron. Patotearon al entrenador. Se quejaron al club. No estaban tratando a las chicas como iguales, fue el reclamo.
El club, adoptando un enfoque de "derecho a la igualdad", apoyó a los padres de las nuevas.
Como consecuencia, en los partidos las nuevas empezaron a tener la misma participación que las “viejas”. Obviamente el equipo empezó a recibir palizas inolvidables.
Los padres de las viejas, después de tanto tiempo de entrenamiento y esfuerzo de sus hijas, sintieron que la situación no era justa ( pérdida del sentido de justicia)
Nosotros vimos que Flor empezó a dejar de correr en la cancha. Cuando le preguntábamos por qué, decía: "Para que me voy a esforzar, si igual perdemos siempre?". (sistema de incentivos destruido)
Semanas después de derrotas consecutivas Flor comenzó a decir que no quería jugar más al basket. La demás jugadoras viejas también pasaban por un proceso similar. Ya no sólo las nuevas eran un desastre en la cancha, las viejas también (igualaron para abajo)
Obviamente todos los padres de las viejas estaban irritados. Los padres de las nuevas por su parte estaban contentos con su logro. Así los padres se dividieron en dos grupos que no se hablaban entre si.
Al final de la temporada, todos los padres de la "viejas", por separado, decidimos hacerlas emigrar de este sistema ridículo. Pero coordinadamente luego, aparecimos en el mismo nuevo club. Las movimos a un club que si bien tiene que respetar las edades de las jugadoras para la formación de equipos, las colocaba en distintas categorías de equipos dependiendo de la habilidad y condiciones La garantía era que no iba a caer alguien descolgado que nunca vio una pelota, queriendo ser igual en el tiempo en la cancha.
Todas las viejas se volvieron a juntar en un nuevo lugar, y ahora son el corazón de los "Lakers". Un equipo que juega bien, gana, y un equipo en donde las chicas están motivadas, se esfuerzan y están contentas.
Un lugar en donde el tiempo en la cancha se gana con habilidad, ya sea por condiciones naturales, o por dedicación y entrenamiento. Y todas tienen igual derecho a luchar por ese tiempo, pero nadie tiene derecho a reclamar igual tiempo.
Por su parte, todas la nuevas quedaron en el equipo de Magic, que con sus aspiraciones de igualdad, y dando lástima, fue disuelto, y el club perdió su lugar en el campeonato.
Es una lástima que en países usando el mismo enfoque, estos resultados, que en definitiva son los que siempre aparecen, no se manifiesten más rápido. El hecho que las consecuencias se manifiesten en mucho más tiempo que el recambio generacional (debido al tamaño de la situación), hace imposible aprender y corregir. Y así el mismo cuento puede ser vendido infinitamente, continuando con la siguiente generación.