31 agosto 2013

Una experiencia bígama

Sali en el auto con Patri, rumbo a un concesionario, a investigar opciones para su nuevo auto.

Después de googlear el lugar en mi teléfono, clickeé sobre el mapa, y empecé a seguir las instrucciones de la voz femenina que comenzó a guiarme.

Al poco tiempo me di cuenta que algo estaba mal. No me llevaba en la dirección correcta. Algo estaría mal con el mapa original. Frené. Pasé el teléfono a modo GPS real, y puse la dirección de destino. Otra voz femenina comenzó a guiarme.

Lo que no me dí cuenta es que dejé la otra aplicación funcionando en background.

A partir de ese momento fue una locura.

Cada vez que llegaba a una esquina, una me decía que gire a la izquierda y la otra que gire a la derecha.

Yo les gritaba que si iban a darme instrucciones las dos, que primero se pusieran de acuerdo.

Y Patri lloraba de risa.....







1 Comments:

At 8/31/2013 11:41:00 a. m., Blogger Gustavo Fabián Paredes dijo...

Jua juaaaa....

Esto, mas lo de la europea que termino en Budapest por seguir ciegamente al GPS, y el trazado que me indica el mio para ir a Buenos Aires desde Concepción del Uruguay, ER (ir a Corrientes capital y bajar por Santa Fe, Rosario y de allí a Buenos Aires....).

No confio mas en los GPS !!!.-

Saludos.

Gustavo

 

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