En mi post de ayer comentaba que sobre gustos no hay nada escrito, y realmente todo lo que consideramos bien o mal es totalmente relativo y completamente basado en convenciones arbitrarias.Pero eso no quita que uno no se pueda divertir comparando estándares de un lado con los estándares de otro lado ( sino de que voy a hablar en este blog, no? ).
Y en este sentido hay algo que es bien llamativo cuando uno llega con ojos argentinos a Australia: la ropa. Y no porque sea demasiado distinta, sino por la forma que la gente la combina y la usa.
Por un lado tenemos Argentina, en donde la gente hace un culto de la estética, y la apariencia es exageradamente cuidada. Por otro lado Australia, en donde todo esta bien y nadie se hace problema por nada. Cuando se tienen los ojos acostumbrados a un lugar y de pronto los coloca en otro, el impacto es importante. En Argentina, en general la gente se viste buscando ocultar los defectos y resaltar las virtudes físicas que cada uno acarrea. En Australia, en general, no sólo la gente no se preocupa por eso, sino que a veces me parece que se hiciera exactamente lo opuesto.
Yo debo aclarar que yo no soy ningún experto en temas de moda, ni en cuestiones de protocolo y etiqueta. Más bien yo era naturalmente un ignorante total, y a medida que la vida me lo fue requiriendo, Patricia me fue pacientemente educando. Y alcancé sólo el nivel de subsistencia, sólo para hacer pesar la presencia en oportunidades que son importantes, pero no mucho más que eso. Y siempre tengo que consultar a mi asesora personal, porque sólo entiendo lo superficial. Es por eso que de muchas cosas no me doy ni cuenta, ya que mi ojo no es experto, y no detecta lo que puede detectar el ojo femenino entrenado. Pero aun así me doy cuenta que las combinaciones de texturas, estilos, colores y materiales acá son como una patada al hígado para quien está acostumbrado a otra convención de estética.
Y yendo a mi área de incumbencia en particular, el traje formal en el ambiente de negocios, yo estoy acostumbrado a determinado protocolo que tiene algunas reglas básicas:
- Se puede usar saco cruzado o recto. El cruzado es más formal, y requiere en general todos los botones abrochados. El saco recto se utiliza abrochando el botón medio, quizás sólo el superior. Eventualmente sólo los 2 superiores.
- Los colores en general deben estar en la misma gama, recomendando siempre los tonos oscuros. Los contrastes deben ser cuidadosamente elegidos. Aun para las combinaciones más audaces deben seguirse determinadas reglas de combinación de colores.
- Las medias deben combinar con los zapatos y/o con los pantalones. Serán en general serán oscuras, y para los muy exquisitos serán del mismo color que la corbata.
- El cinturón debe combinar con los zapatos.
Y la parte más importante
- Evite combinar cuadros con rayas o distintos patrones geométricos.
- No use más de tres colores a la vez.
- Evite corbatas estampadas con camisas estampadas o rayas en la corbata y en la camisa.
- Si usa rayas en más de una prenda, asegúrese de que tengan la misma orientación.
¿Qué sucede en las reuniones formales en Australia? Casi todo lo contrario. Muchas veces me descubro mirando a alguien y preguntándome a mi mismo: "¿será que no tiene un espejo en la casa?" ( qué guacho que soy, no? ) . También es muy común ver los zapatos muy descuidados aún cuando se está vistiendo muy formal.
Para ilustrar, le saqué fotos a los periodistas en la tele, a publicidades de moda en la calle, y a notas de diarios. Todos estos ejemplos rompen mi noción de protocolo y etiqueta. Tener en cuenta que estos ejemplos son de lo mejor que se ve, de muy alto presupuesto, y dentro de todo bastante atractivos. Pero en general, en la vida normal, las combinaciones son de lo más extrañas y por momentos chocantes, y el ojo tarda bastante en acostumbrarse (En dos años no lo he logrado)

1) - Averiguar cuál es dicho protocolo
2) - Acostumbrarse
Mica participó en una pequeña comedia haciendo de viejita...





