Vivir en un país con muchos recursos y con poca gente es genial. Las locuras de tráfico, congestionamiento, y abarrotamiento de las megasciudades es algo que no extrañamos en absoluto.
Aún mejor elegimos vivir en un barrio con una bajísima densidad de población. Vivimos en una delgadísima franja urbana que tiene el mar unos metros hacia el oeste...
... un gran campo de golf unos metros al sur...
... una reserva natural gigante unos metros al este....
... incluyendo lagunas ...
... que además de bordear el golf, se extiende hasta un caudaloso arroyo que tenemos al norte....
Hoy siendo feriado (Día de Australia), mientras Mica estaba trabajando y Lucas seguía durmiendo ( reponiéndose de que nos quedamos juntos anoche mirando una peli hasta las 2:15 ), con Patri y Flor nos fuimos a pasear los perros. Digo los perros ya que además de Samantha también llevamos a Chelsea, una perrita amiga que estamos cuidando estos días.
Y en lugar de hacer la caminata por la orilla del mar, esta vez lo hicimos por la reserva.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario