Una de mis características distintivas es que soy bastante perezoso.
Y es una característica fantástica, porque puedo ser feliz, sin aburrirme en absoluto, simplemente relajándome y disfrutando plenamente de la paz circundante. Siempre miro con asombro a esa gente que parece que tuviera un petardo en el tuje, y tiene que estar siempre haciendo algo.
Por supuesto, que abrazo la pereza cuando no pierdo nada con hacerlo. Nunca dejé que se interpusiera en mis objetivos. Pero cuando es lo mismo hacer que no hacer, siempre elijo no hacer !
Con igual intensidad soy muy desconfiado del status quo. Mantener las cosas como son, simplemente porque las cosas son así, y es más cómodo seguir con ellas que movilizar alternativas, siempre me pareció muy, pero muy mediocre. Ahí si que soy anti-pereza. Si hay una oportunidad de optimizar sustancialmente la situación actual, voy a hacerlo, no importa cuanto esfuerzo haya que poner para lograrlo. ( Y así poder disfrutar más pereza en el futuro!)
Y esta característica anti status-quo se me fue desarrollando con el tiempo. Primero con cosas pequeñas, y luego cuando pude verlas, con cosas más importantes. Obviamente ha sido una de mis mayores fortalezas a nivel profesional, y me ha dado tantas ventajas y satisfacciones.
Tener que pasivamente aceptar vivir en un país sólo porque nací en él, porque ya estoy viviendo en él, porque los que me rodean dicen que es lo correcto, o porque sería muy complicado cambiarlo por otro, fue un problema a resolver que se me hizo carne en mis 30s.
Obviamente no vino de la nada, vino de una decepción nauseabunda con Argentina. Cuando tuve la suficiente madurez para entender el pasado, presente y futuro del país, y ver que había alternativas, la necesidad de abandonar la republiqueta y adoptar un país con perspectivas serias se hizo una necesidad angustiante.
Así fue que hace casi 20 años empecé a jugar con una planilla Excel con los países con más progreso, con los culturalmente alineados, con los de mejor calidad de vida, con los de mejores oportunidades de trabajo, con los de mejor gente, con los de menos corrupción, etc. Y esa planilla Excel fue la que determinó que en definitiva apuntara todos los cañones a Australia. Y abandoné mentalmente Argentina un par de años antes de que Australia me aceptara como uno de los suyos.
2 comentarios:
Lisboa es una ciudad que cada vez me gusta mas.
Es bonita, la gente es agradable los pueblos cercanos tienen muchos sitios para visitar interesantes y el clima también influye.
Estaría bien pasar allí unos meses y además Portugal no es muy caro.
Te hablo de Lisboa, pero la zona del Algarve en el sur, también es preciosa.
Si, conozco. Y la verdad es que esta primera en mi lista...
Publicar un comentario